ALICANTE | SYLVIA ESCRIBANO
«Descabellada». Así calificó ayer el fiscal la denuncia que hallevado hasta el banquillo a un profesor del colegio público
Juan Bautista Llorca de Alicante que castigó a una alumna de Sexto de Primaria por no hacer los deberes. Las sanciones consistieron en hacerle copiar másde cien veces ´debo hacer lo que me manden´ y en otra ocasión en enviarlsolafonddlalase.
Aunque se trata de medidas correctoras comunes, el padre de la menor le acusa de unafalta de maltrato y otra de vejaciones al sostener que las copias tuvo que realizarlas en horas de clase y que tras ser enviada al final del aula su hija vomitó y tuvo que recogerlo. No obstante, elprofesor negó que la niña vomitase y en el juicio celebrado ayer en el Palacio de Justicia de Benalúa no declaró ningún testigo.
Para el fiscal, la conducta del docente no es sancionable penalmente y la denuncia resulta «descabellada»por lo quepidió su absolución. Por su parte la acusación particular, ejercida por Jaime Martín de Santa Olalla, pidióque fuera condenado a una multa de más de 1.000 euros por dos faltas de maltrato y vejaciones. La denuncia nterpuesta hace unas semanas por el padre sostiene que «las copias las tuvo que realizar en horas de clase, lo que le impedía prestar atención»a las explicaciones docentes, y que el castigo de irse al fondo de la clase por no llevar hecho un trabajo manual «le produjo tal humillación que terminó vomitando y fue obligada a recogerlo», explica el abogado. Por su parte, el profesor aseguró que las relaciones con la alumna han sido siempre buenas y negó que vomitase.