ARRECIFE/ALICANTE | EFE
La activista saharaui Aminatu Haidar, dijo ayer que no ha venido «en patera» a Lanzarote, donde secunda una huelga de hambre tras haber sido expulsada de Marruecos, y exigió al Gobierno, que ha sido, dijo, el que le ha «facilitado un viaje de entrada a España», que la devuelva «en un avión».
Así lo manifestó Haidar en una rueda de prensa ofrecida en el Aeropuerto de Lanzarote, donde lleva seis días en huelga de hambre, después de que Marruecos la obligara a regresar al no permitirle la entrada a El Aaiún, la capital del Sahara Occidental, tras conocer que el Ministerio de Asuntos Exteriores está dispuesto a concederle el estatuto de refugiada, siempre que lo solicitase, para que pueda tener la documentación necesaria para poder regresar a Marruecos.
«Yo no he venido en patera. El Gobierno español, que ha aceptado, que ha participado en este hecho, que es una violación de los derechos humanos, que me ha facilitado un viaje de entrada en España, debe devolverme en un avión, no en una patera», aseveró Haidar.
La activista saharaui agregó que tampoco va a «aceptar la propuesta marroquí de solicitar un nuevo pasaporte porque», subrayó, «tengo un pasaporte en vigor», cuyo número facilitó.
La solución formulada ayer por el Ministerio de Exteriores para resolver el caso de Haidar se planteó como alternativa en el supuesto de que ésta rechazara la opción que le ha propuesto Marruecos de tramitar un nuevo pasaporte en el consulado marroquí en Canarias, según explicó el departamento del Ejecutivo español en un comunicado.
La activista saharaui dijo también que la posibilidad de otorgarle asilo político supone que «una vez más que el Gobierno español niega al pueblo saharaui su patria y su existencia» y es «una indignación» para ella y para todo el pueblo saharaui.
La activista saharaui recordó que hoy se celebra el Día Mundial de la Infancia, por lo que aprovechó para transmitir al Gobierno de España un mensaje de sus hijos, que solicitan que revise su decisión y la devuelva al Sahara Occidental.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, advirtió ayer de que si la activista saharaui Aminatu Haidar no acepta solicitar el estatuto de refugiada para poder regresar a su país, el Gobierno español no podrá hacer «más».
El titular de Exteriores explicó que, en un viaje ayer a Marruecos por otro motivo, expresó su «preocupación» a su homólogo marroquí «en el sentido de tratar de buscar una solución» en torno a la situación de esta ciudadana saharaui, que lleva seis días en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote.
Relató que el ministro del país magrebí le confirmó que estaría dispuesto, «como ha sido el caso en los últimos años», de volver a darle el pasaporte marroquí a Haidar.
Moratinos prosiguió que «en el caso de que por otras razones» la saharaui «no quiera, aunque lo ha hecho en los últimos treinta años, tener pasaporte marroquí», el Ejecutivo español estaría dispuesto a concederle el estatus de refugiada, si ella lo acepta.
El ministro recordó que esta figura le permitiría obtener un documento de viaje, sin el cual las compañías aéreas no le permitirán viajar.
Insistió en que, desde el principio, el Gobierno español «lo único que ha hecho ha sido ayudar, acoger, proteger y darle todo tipo de garantías a esta ciudadana» para atender su situación humanitaria y política.
«Por ello, no entendemos sus manifestaciones y no entendemos por qué se manifiesta en una huelga de hambre», criticó el ministro.
«El Gobierno ha hecho todo lo necesario, con buena fe y voluntad, y espero que esta ciudadana comprenda la buena actitud de las autoridades españolas y busque la manera más eficaz de alcanzar su objetivo», apuntó antes de recalcar que «más no podemos hacer».
De esta manera, Moratinos expresó su deseo de que la opinión pública española sepa comprender esta actitud «muy constructiva» del Gobierno español.
Por otro lado, el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, visitará mañana a Aminatu Haidar en el Aeropuerto de Lanzarote, donde secunda una huelga desde hace seis días tras ser expulsada de Marruecos.
Así lo anunció ayer Izquierda Unida en un comunicado en el que informó de que su máximo dirigente se entrevistará con Haidar y, posteriormente, ofrecerá una rueda de prensa para expresar la posición de esta formación respecto a la situación de la activista y la actuación de España en este caso.