RABAT | EFE
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, viajó ayer a Tánger (norte de Marruecos), donde estuvo presente en la inauguración del Foro internacional Medays, junto a representantes de distintos países.
Moratinos participó el miércoles en Rabat en la inauguración de las nuevas instalaciones del Instituto Cervantes junto a los Príncipes de Asturias, y aprovechó el vuelo desde la capital de Marruecos a Tánger para departir en privado con su homólogo marroquí, Taib Fasi Fihri.
Estaba previsto que los jefes de la diplomacia de ambos países abordaran en su conversación la situación de la activista saharaui Aminatu Haidar, quien permanece en el aeropuerto de Lanzarote en huelga de hambre tras ser expulsada por Marruecos el pasado sábado.
En su discurso en el Instituto Cervantes de Rabat, Moratinos subrayó el gran interés de España en intensificar sus relaciones políticas, sociales, económicas y culturales con Marruecos, y puso el acento del Gobierno en materia educativa y cultural como uno de los elementos más sólidos de esa relación.
El ministro evocó también su «despachito de cinco metros cuadrados» en el que trabajó como secretario de Embajada en Rabat, cuando la legación diplomática ocupaba el espacio en el que ahora se levantan las nuevas instalaciones del Cervantes.