MADRID | OTR PRESS
El Congreso de los Diputados retiró ayer su propuesta para que el hecho de cometer delitos relacionados con la violencia de género bajo los efectos del alcohol o las drogas sea considerado una agravante, pero solicitó que, al menos, esta circunstancia deje de ser una atenuante o una eximente en estos casos.
La Subcomisión del Congreso sobre violencia machista aprobó la semana pasada un borrador en el que pedía agravar las penas para los maltratadores que agredieran a sus parejas o ex parejas estando bajo los efectos del alcohol o las drogas, pero el PP y CiU pidieron ayer que se retirara esta solicitud y se incluyera que estas circunstancias no reduzcan o anulen la pena del agresor pero tampoco la aumenten.
La propuesta de los populares y los nacionalistas catalanes fue recogida en el informe final de la Subcomisión, que fue aprobado finalmente en la Comisión de Igualdad con el apoyo de todos los grupos parlamentarios. El informe recoge cerca de 50 recomendaciones para mejorar la lucha contra la violencia de género y será enviado al Gobierno para que aplique las que considere oportunas.
La portavoz socialista, Francisca Medina, indicó que su grupo «es consciente de que el endurecimiento de las penas no es la solución» a la violencia de género, pero «estar borracho no puede justificar que se pegue o se mate a una mujer». «no es la solución, pero tampoco vamos a disculpar la agresión por estar bebido o drogado», sentenció.
Por su parte, la portavoz del PP, Susana Camarero, indicó que estas circunstancias tienen que dejar de ser consideradas atenuantes o eximentes, «tal como recogía el programa electoral del PP», pero sin que eso signifique incrementar las penas. Esta postura fue compartido por el resto de los grupos.