COPENHAGUE | EFE
La última reunión a nivel de ministros previa a la Cumbre Climática Mundial de Copenhague (COP 15) concluyó ayer con un reconocimiento por parte de la ONU y el Gobierno danés de que no se cerrará un tratado en la capital danesa y que el objetivo es una fórmula rebajada en forma de acuerdo vinculante.
Esta constatación es consecuencia de la declaración hecha la pasada semana por los presidentes de EEUU y China, los dos países mas contaminantes del mundo, de que no será posible un acuerdo vinculante para reducir las emisiones de CO2.
Tanto el responsable de la ONU sobre cambio climático, Yvo de Boer, como el primer ministro danés, Lars Lukke Rasmussen, y su ministra de Clima, Connie Hedegaard, respaldaron la propuesta danesa de ´Un acuerdo, dos propósitos´, que pretende cerrar un pacto sobre las principales cuestiones y aplazar la firma de un tratado para más adelante.
La propuesta, presentada hace dos días en Singapur por Rasmussen en una reunión con líderes mundiales al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), cuenta con el beneplácito de EEUU, según se esforzó en resaltar Hedegaard en una conferencia de prensa con De Boer al término de la reunión.
«Seguimos hablando de un tratado de Copenhague, sólo que no sabemos cuándo se cerrará», declaró De Boer.