MADRID | EFE
Con sólo 167 euros se puede ofrecer a un niño hambriento el tipo adecuado de alimentos y apoyo para evitar que pierda la vida a causa de la malnutrición y proteger su cerebro y su organismo de daños permanentes a causa del hambre, según el informe ´Hambre de Cambios´, presentado ayer por Save the Children.
Mientras que los líderes mundiales se reunieron ayer en Roma para tratar sobre la crisis global de alimentos, el informe de la ONG de infancia revela que con tan sólo 27 céntimos de euro al día durante los primeros dos años de la vida de un niño, se le protegería de los efectos de la malnutrición.
Si no se toman acciones durante ese periodo, las consecuencias de la malnutrición son permanentes.
Sin embargo, la cantidad que los países ricos invierten en nutrición es muy inferior, afirma el documento dado a conocer ayer por la organización no gubernamental en todo el mundo.
Más de 178 millones de niños sufren hoy malnutrición crónica, causa de un tercio de todas las muertes infantiles a nivel mundial.
Esto quiere decir que más de 25.000 niños fallecerán por causas relacionadas con la malnutrición durante los tres días que dura la cumbre de Roma sobre la alimentación.
Según señala en una nota el director de la delegación de Save the Children en España, Alberto Soteres, los niños están muriendo porque los líderes mundiales están fracasando en la tarea de abordar los altos niveles de malnutrición.
La amenaza combinada del aumento de los precios de los alimentos, el cambio climático y la crisis económica, amenazan con elevar esas cifras.