MADRID | EFE
Las acuciantes críticas que desde su firma en 2008 han recibido los firmantes del acuerdo entre Google Books y las empresas editoriales, han obligado al gigante on line a presentar ante el juez un nuevo pacto revisado, con un catálogo más restringido y mayor control sobre las obras huérfanas. Presentado el pasado viernes ante un juez, con este «pacto revisado», el dinero que generen aquellas obras de quien se desconoce el dueño de los derechos será controlado. Así, se crea un Fondo Fiduciario Independiente que gestione y administre el dinero y si no es reclamado en 10 años, será destinado a obras de caridad. También se restringe el catálogo digital de Google Books, reduciéndose al ámbito anglosajón. De esta forma cualquier otro libro queda fuera de la biblioteca «on line».