La defensora saharaui de Derechos Humanos, conocida como la Gandhi saharaui, pensaba que podía ser detenida, como lo fueron el mes pasado siete destacados activistas saharauis acusados, según la Fiscalía marroquí, de «colaboración con el enemigo» por haber visitado los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, sede del Frente Polisario. Por su parte, el gobierno de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática denunció la complicidad del Gobierno español en la expulsión de Aminetou Haidar.