PAMPLONA | EFE
Los nueve miembros del jurado popular del proceso seguido en Pamplona contra José Diego Yllanes por el crimen de Nagore Laffage, en los Sanfermines de 2008, consideraron probada su culpabilidad en hechos que constituyen un delito de homicidio y no de asesinato, como pedían las acusaciones.
El veredicto del jurado, alcanzado en el segundo día de las deliberaciones llevadas a cabo por las seis mujeres y tres hombres que han compuesto el jurado, considera además la circunstancia agravante de «abuso de superioridad» y contempla cuatro atenuantes: embriaguez, arrebato, confesión y reparación del daño.
Con todo ello, y en una vista a la que asistió el acusado, quien siguió la lectura del veredicto con la cara agazapada tras sus manos, el fiscal acomodó su petición a la calificación del jurado y, de los 17 años y 6 meses de cárcel por asesinato y profanación de cadáver que había solicitado al inicio de la vista, pasó a pedir una pena de 12 años y seis meses de prisión.
También las acusaciones modificaron sus peticiones y pasaron a pedir 15 años de prisión, tanto la acusación particular como las acusaciones populares, ejercidas por los Ayuntamientos de Pamplona e Irún, el Gobierno de Navarra y las Juntas Generales de Guipúzcoa, mientras que la defensa mantiene su solicitud de siete años por homicidio.