GIRONA | EFE
El jurado popular que durante once días juzgó en la Audiencia de Girona a Miguel S., acusado de haber rociado con gasolina a su pareja embarazada y haberle prendido fuego en octubre de 2006, le declaró inocente por unanimidad al considerar que no hay pruebas incriminatorias que lo demuestren.
Las cinco mujeres y los cuatro hombres que integraban el jurado mantuvieron que «no hay pruebas que den garantías absolutas» de que, la noche del 8 de octubre de 2006, Miguel S.G. rociara a Sandra Soledad Vergara, su pareja desde hacia varios meses, y le prendiera fuego, lo que le causó la muerte.
En la motivación de la absolución del procesado, el jurado ha valorado la «coherencia» de la declaración de Miguel S., las declaraciones de los testigos amigos de la pareja que explicaron que tenían una buena relación y que estaban ilusionados con el embarazo, las declaraciones de las vecinas y sanitarios que atendieron a la chica en su agonía y las pruebas del incendio.
De todo ello concluyen que tienen dudas de cómo se produjo el incendio, en concreto explicaron que no ha quedado acreditado que el procesado provocara el incendio y que no ha quedado determinado el origen del fuego.
En cuanto a las declaraciones de los vecinos de la pareja y de las doctoras que atendieron a la víctima en el lugar de los hechos, algunas de las cuales afirmaron que la víctima les relató que el acusado le había rociado y prendido fuego, los miembros del jurado han creído que se había producido «un abanico demasiado amplio» de afirmaciones y negaciones.