SAN SEBASTIÁN | EFE
La Policía ha detenido a 56 miembros de una red que falsificaba en toda España tarjetas de residencia para extranjeros y les suplantaba en los exámenes del permiso de conducir, con lo que obtuvo unos 2.000 carnés y un beneficio de más de 6 millones de euros.
Según informó ayer la Dirección General de la Policía, la operación comenzó en Guipúzcoa el pasado mes de abril cuando la Brigada Provincial de Extranjería de San Sebastián descubrió que unas personas habían sustituido a otras en los exámenes de la Jefatura Provincial de Tráfico.
El método consistía, al parecer, en falsificar el documento de identidad de la persona que obtendría finalmente el permiso de conducir, en el que se colocaba la fotografía de quien realmente hacía la prueba, que tenía amplios conocimientos sobre la materia. Además de este método, la red, integrada fundamentalmente por ciudadanos de origen paquistaní, conseguía distintos modelos de exámenes teóricos de la Dirección General de Tráfico, que eran memorizados por los alumnos. La Policía, que contó con la colaboración de la Jefatura Provincial de Tráfico de Guipúzcoa, descubrió el pasado mes de abril que un aspirante paquistaní que acudió a un examen presentaba una tarjeta de residencia falsa, en la que figuraba su fotografía pero los datos de identidad eran de otra persona.