MADRID | JOSÉ MARTÍNEZ DE VELASCO / EFE
Los visitadores nombrados por la Santa Sede para realizar una investigación en las instituciones y centros de los Legionarios de Cristo (LC) y del Regnum Christi (RC) fueron convocados a Roma, a finales del mes de octubre, donde presentaron a Benedicto XVI un primer informe sobre los resultados de su investigación.
Según la información facilitada por sacerdotes legionarios que aún continúan dentro de la congregación religiosa, pero que disienten de la actitud de «secretismo» que están manteniendo los responsables de la LC, la visita apostólica está prácticamente concluida.
No obstante, los visitadores siguen trabajando en algunos centros que quedan pendientes, como en el caso de España, y porque todavía son muchas las personas, sobre todo laicos y consagrados del RC, que han solicitado ser recibidos por los visitadores y darles su testimonio.
En fuentes cercanas a uno de los visitadores, se pudo confirmar este encuentro: «fuimos llamados a Roma con urgencia», dijo uno de ellos, quien precisó que las acusaciones de pederastia contra el fundador de la LC, Marcial Maciel, prácticamente no se han investigado.
El motivo es que la Santa Sede dispone ya, desde hace años, de un importante dossier al respecto, que llevó a la condena de Maciel en el año 2005, y sólo se están recibiendo ahora los testimonios de víctimas o afectados que han solicitado entrevistarse con alguno de los visitadores.
El Papa, según las mismas fuentes, «tiene ya muy clara la situación de la Legión de Cristo y las acusaciones contra el fundador; en lo que estamos profundizando, a petición de la Santa Sede es en el cumplimiento de la supresión del cuarto voto o de caridad –el no hablar mal o denunciar a los superiores– ordenada por Roma».
Asimismo se está poniendo especial énfasis en investigar «si las Constituciones que aplica la Legión corresponden a las aprobadas en su día por la Santa Sede, en la cuestión financiera y la titularidad de las propiedades y de los centros y, por mandato expreso del Papa, en la posible coacción y control de las conciencias en los miembros consagrados de la Legión», precisaron las fuentes.
La situación que se vive internamente en los centros legionarios y del Regnum Chisti ha pasado del desconcierto cuando se hizo pública la decisión del Papa de investigar las obras de Maciel, tras reconocer la Legión que el fundador tenía una hija, a la de desconfianza por la falta de información, a la angustia de muchos sacerdotes, y a los abandonos de sacerdotes y miembros laicos.
Un sacerdote legionario, que ocupa un importante puesto en la LC y que sigue dentro a la espera de la decisión de la Santa Sede cuando finalice la visita apostólica, resumió la situación: «En la LC y el RC existen en estos momentos tres tipos de actitudes: los que siguen pensando que todo es falso y es una prueba más que nos envía Cristo; los que han abandonado y se han salido, y los que vivimos una tremenda frustración por el secretismo de nuestros superiores y que estamos esperando para tomar una decisión a lo que decida el Papa».