ANDORRA LA VELLA | EFE
El gobierno andorrano ordenó que se paralicen las obras del túnel de Dos Valires, que el sábado se derrumbó, provocando la muerte de cinco trabajadores, hasta que se disponga de los informes técnicos que aclaren las causas del siniestro.
El jefe de Gobierno de Andorra, Jaume Bartumeu, explicó ayer a los periodistas que se han encargado informes técnicos a las empresas encargadas de la obra tanto para conocer las posibles causas del hundimiento como para garantizar la solvencia técnica de los trabajos ya ejecutados.
El gobierno decidirá el próximo miércoles, día 11, si las obras del túnel, que debía inaugurarse el próximo año, siguen adelante o se mantienen paralizadas.
Entre tanto, los equipos de emergencia de Andorra continuaban ayer trabajando para intentar rescatar los cuerpos sin vida de las cuatro personas que permanecen sepultadas bajo un amasijo de hierros y hormigón.
El objetivo, según señaló el ejecutivo del Principado, es recuperar cuanto antes los cuerpos de los fallecidos.
Bartumeu se desplazó este mediodía al hospital Nostra Senyora de Meritxell, en Escaldes-Engordany, para visitar a cinco de los seis obreros heridos en el accidente.
Le acompañaron el copríncipe de Andorra y obispo de Urgell, Joan-Enric Vives; el embajador de Portugal en Andorra, Mario Damas Nunes; y el presidente del parlamento andorrano, Josep Dalleres.
Las autoridades ofrecieron su apoyo a las víctimas y a sus familiares, a la vez que se han puesto a disposición de la embajada portuguesa «todas las facilidades» para repatriar los cadáveres y ayudar con los traslados de las personas hospitalizadas que lo deseen.
De hecho, según manifestó el embajador, algunos de los heridos, que no son residentes en Andorra, han expresado su deseo de ser trasladados a Portugal para estar con sus familias.