MADRID | EFE
La inspección de los Legionarios de Cristo fue ordenada por Benedicto XVI el pasado mes de marzo y comunicada al director general de la Legión y del Regnum Christi, Álvaro Corcuera, mediante una carta firmada por el cardenal secretario de Estado, Tarcisio Bertone.
Bertone señalaba a Corcuera que la visita apostólica es de «fundamental importancia y merece la pena consagrarse a ella con amplitud de miras y limpio corazón».
El secretario de Estado del Vaticano agregaba en la carta que los Legionarios de Cristo «siempre» podrán contar con la ayuda de la Santa Sede «para que, a través de la verdad y la transparencia, en un clima de diálogo fraterno y constructivo, superen las dificultades existentes».
Para la investigación, que se anunció sin haber transcurrido dos meses desde que los Legionarios de Cristo –por mandato de la Santa Sede– confirmaran que Maciel tuvo una amante con la que concibió una hija (posteriormente se ha hablado de la existencia de cinco hijos más de otras dos mujeres), el Papa nombró a cinco obispos.
Ricardo Watty Urquidi, de Tebladpic (México); Ricardo Blázquez Pérez, de Bilbao (España); Ricardo Ezzati Andrello, de Concepción (Chile); Charles Joseph Chaput, de Denver (EEUU), y Giuseppe Versaldi, de Alessandria (Italia).