WASHINGTON | MACARENA VIDAL / EFE
La Casa Blanca le ha declarado la guerra a la obesidad y ha optado por llevar la ofensiva donde es más probable encontrar al objetivo: sobre el sofá, sentados frente al televisor.
Desde la llegada a la Casa Blanca del presidente Barack Obama, su esposa Michelle, la primera dama de EEUU, ha centrado sus esfuerzos en la lucha contra la gordura, en especial entre los niños.
Para transmitir su mensaje en favor de una alimentación sana, rica en verduras y fruta, Michelle Obama ha plantado una huerta en los jardines de la Casa Blanca, que rápidamente se ha convertido en uno de los rincones más célebres de la residencia presidencial.
Además, ha organizado demostraciones culinarias en la mansión presidencial, ha completado 142 vueltas de hula-hop, se ha desplazado a escuelas y centros comunitarios y ha visitado mercados de granjeros, entre otras actividades.
Ahora, para tratar de convencer a los entusiastas de la comida rápida y el ejercicio escaso, la primera dama –y sus cocineros– van a llevar su mensaje al escenario donde probablemente tengan más posibilidad de ser escuchados: los reality shows y los programas de recetas de cocina en televisión.
Esta semana, la huerta de la Casa Blanca se convirtió en el escenario del reality show ´The Biggest Loser´, en el que unos concursantes obesos compiten por ver quién pierde peso más y mejor.
El chef de la residencia presidencial Sam Kass, principal encargado de la huerta –y uno de los motores de la iniciativa de la Casa Blanca contra la obesidad–, se encargó en este programa de la cadena NBC de mostrar las hortalizas y las verduras que se cultivan y ofrecer a los concursantes recetas apetitosas y sanas con las que perder kilos de más.
Pero la comparecencia estelar corresponde a Michelle Obama, que a finales del mes pasado participó en la grabación de un episodio del programa de cocina ´Iron Chef America´, que se emitirá el próximo 3 de enero.
En ese programa, basado en uno japonés, equipos de cocineros invitados compiten con los chefs del programa para preparar recetas en torno a un ingrediente "secreto" que varía cada semana.
La emisora Food Network asegura que 1,5 millones de personas, la mayoría entre los 25 y los 54 años, ven cada episodio semanal.
En este caso, la primera dama revela que los ingredientes secretos son verduras de la huerta de la Casa Blanca.
Michelle Obama aprovecha también para transmitir su mensaje a favor de una alimentación más equilibrada y comidas de mejor calidad en las escuelas públicas, así como más ejercicio, para reducir la obesidad infantil.