MADRID | EFE
Los usuarios de tarjetas prepago de telefonía móvil que aún no se han identificado en los puntos de venta perderán sus líneas mañana, pero tendrán la posibilidad de reactivarlas y de recuperar sus números si facilitan a su operador sus datos personales en el plazo de seis meses.
Así lo anunció ayer, tras reunirse con los representantes de las operadoras de telefonía móvil, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien en declaraciones a los medios precisó que durante esos seis meses los dueños de estos teléfonos podrán recuperar sus líneas si se identifican.
De esta manera Interior accede a la petición de las operadoras para que los usuarios que pierdan sus líneas al finalizar el plazo de dos años que tenían para identificarse –con el fin de evitar el uso anónimo de los móviles por parte de grupos terroristas y organizaciones delictivas– puedan recuperarlas.
Pérez Rubalcaba explicó que este es un buen acuerdo y una solución «inteligente» y «equilibrada», que tiene en cuenta los intereses de un sector de la población menos informado, que son las personas mayores.
El titular de la cartera de Interior explicó que estamos a 48 horas de que el plazo para registrarse acabe y todavía «algunos millones» de personas no han procedido a identificarse.
Según fuentes del sector de telecomunicaciones, el 74 por ciento de los números de telefonía móvil de prepago está ya identificado, lo que supone que alrededor de cuatro millones de usuarios todavía no han facilitado sus datos.
«El objetivo no es otro que el que, a partir del lunes, nadie pueda utilizar una tarjeta prepago sin identificarse e impedir esa opacidad en la que se movían como pez en el agua alguna parte de la delincuencia y del terrorismo», subrayó.
Mañana, si el usuario no se ha identificado no tendrá servicio, únicamente podrá llamar al servicio de emergencias 112, y si lo intenta a otros números escuchará un mensaje de voz en el que se le informará del plazo de seis meses del que dispone para registrarse.
El ministro aseguró que éste es un acuerdo que respeta los objetivos del Ministerio del Interior y los intereses de las operadoras, que «necesitan más tiempo».