BERLÍN | EFE
El estado federado alemán de Baviera mantendrá los crucifijos en las escuelas, pese al pronunciamiento el martes del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en Estrasburgo (Francia), que considera su exhibición obligatoria una violación del derecho a la libertad religiosa. Así lo afirmaron ayer el responsable de Cultura de Baviera, Ludwig Spaenle, de la Unión Socialcristiana (CSU), y el líder liberal de ese land, Thomas Hacker, su socio de Gobierno, quienes recordaron una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) alemán de 1995. Inicialmente, el TC había declarado anticonstitucional una ley bávara que obligaba a tener un crucifijo en todas las escuelas públicas de ese estado, el más católico y tradicionalista de Alemania. Tras una campaña de movilización, se acordó un mecanismo por el que, en principio, se mantiene la presencia de los crucifijos en las aulas.