HELSINKIN | EFE
Un sacerdote luterano finlandés de 55 años oficiará hoy su primera misa tras someterse a una operación de cambio de sexo, lo cual, pese al beneplácito de sus superiores, ha dividido a sus feligreses, entre quienes alaban su coraje y quienes le consideran un blasfemo. El pastor Olli Aalto, padre de tres hijas y dos veces divorciado, decidió hace un año hacer pública su transexualidad y tomar una excedencia en su parroquia de Imatra, una pequeña ciudad al sureste de Finlandia, con el fin de someterse a un tratamiento hormonal y quirúrgico que lo convierta en la mujer que siempre ha creído ser. Aalto aprovechó su período de excedencia para defender públicamente los derechos de los transexuales en los medios de comunicación finlandeses, al tiempo que trabajaba como investigador en una asociación religiosa.