LONDRES | EFE
Los británicos devoran cada año 11.250 millones de emparedados, un producto que se ha convertido en parte fundamental de su dieta y que debe su nombre a Lord Sandwich, noble y político inglés que por no abandonar la mesa de juego pidió dos lonchas de ternera entre pan y pan. Los datos sobre el consumo de emparedados en el Reino Unido proceden de la Asociación Británica del Sándwich, cuyo director, Jim Winship, precisa que la mayoría, el 75 por ciento, están preparados en casa. El restante 25 por ciento -unos 2.800 millones de sándwiches- se compran en supermercados, cafeterías o incluso quioscos de prensa, un negocio que emplea a 300.000 personas y a la que pertenecen 15.000 empresas, incluidas minoristas. Winship admite que el Reino Unido es, probablemente, el mayor consumidor del mundo.