TOKIO | EFE
Botellas de vino de plástico, palillos de madera ecológica y pasajeros a los que se anima a ir al lavabo antes de embarcar para viajar más ligeros: es la apuesta de las compañías aéreas japonesas para reducir sus emisiones de CO2 y, de paso, rebajar los costes. Con una serie de medidas y sugerencias cuando menos originales, Air Nippon Airways (ANA) y Japan Airlines (JAL), las dos principales aerolíneas niponas, han encontrado nuevos modos de aligerar sus vuelos y así ahorrar combustible, lo que al tiempo reduce los gases contaminantes.