BUTUAN | EFE
Azotada por la pobreza y la crueldad de los conflictos armados, el sur de Filipinas esconde una alta tasa de casos de violencia doméstica, una lacra contra la que el Estado se enfrenta con la ayuda de España. Desde hace aproximadamente un año, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo lleva a cabo en la región de Caraga un proyecto al que destinará cerca de un millón de euros (1,4 millones de dólares) durante los próximos tres años, para asistir a cientos de víctimas de agresiones y violaciones sexuales. «El objetivo es cambiar valores a través de formación y campañas, apoyar a los centros de acogida y facilitar la reinserción», explicó el responsable de esta agencia.