LEZAMA | EFE
Cuatro horas después del accidente, los bomberos conseguíanrescatar el cuerpo del maquinista, que había quedado atrapado entre los hierros del tren. El cuerpo del maquinista, un hombre de 50 años, había quedado atrapado entre los hierros del primer vagón y, tras su rescate, ha sido llevado al servicio de patología forense de Bilbao.
Euskotren, sociedad dependiente del departamento de Transportes del Gobierno vasco, precisó que una de las personas heridas se encuentra muy grave, otra grave y la tercera, un joven de 28 años, ha sufrido heridas de carácter leve. Así, la herida más grave es una mujer de 57 años que se encuentra ingresada en la Unidad de Anestesia y Reanimación del Hospital de Cruces, en Barakaldo (Vizcaya).
El Hospital de Cruces, no ha precisado el tipo de lesiones de esta mujer, pero ha anunciado que hoy hará público un parte médico sobre el estado de salud de la paciente. Los otros dos heridos, una mujer de 23 años y un varón de 28 que sufrieron lesiones de menor gravedad, fueron por su parte trasladados al hospital de Galdakao.
Dos mujeres que residen en un caserío situado a unas decenas de metros de la estación relataron que hacia las cuatro y media de la tarde, mientras se encontraban en el salón, oyeron un ruido muy fuerte y al bajar a la estación se encontraron a dos mujeres heridas.
Al lugar del accidente se desplazaron varias dotaciones de los bomberos de la Diputación de Vizcaya, servicios sanitarios y unidades de la Ertzaintza, que acordonó los principales accesos al lugar. Numerosas personas se agolpaban en el cordón policial, que fue habilitado en un perímetro de unos 60 metros respecto al lugar del accidente.
Un vecino de Lezama valoró que en la curva anterior a la estación «habitualmente el tren circula a menos de 40 kilómetros por hora, así que, por el estado en el que ha quedado el vagón, debía de ir mucho más rápido». La unidad siniestrada cubría la línea de Euskotren que une el barrio de Deusto, en Bilbao, con Lezama, una localidad de algo más de dos mil habitantes situada a una veintena de kilómetros de la capital vizcaína.
Como consecuencia del accidente, la línea ferroviaria fue cortada entre las localidades de Sondika y Lezama, por lo que Euskotren dispuso un servicio de transbordo en autobús en este tramo.
La compañía de transportes informó de que ha abierto una investigación para aclarar los motivos del accidente.
Tras el suceso, el sindicato UGT-Euskadi, a través de un comunicado, lamentó al muerte del maquinista y exigió «rigor» en la investigación del accidente.
Por otro lado, en una zona no acordonada, una campa vallada, agentes de la Policía vasca identificaron a dos fotógrafos de prensa, a uno de los cuales esposaron las manos a la espalda e imputaron por desacato, después de un rifirrafe verbal cuando un ertzaina les ordenó que, por motivos de seguridad según el departamento de Interior, abandonaran el lugar.