Según el comunicado, «el conocimiento de las funciones más recónditas del ribosoma es importante para la comprensión científica de la vida». «Ese conocimiento puede tener un uso práctico e inmediato», ya que «la mayoría de los antibióticos de hoy en día curan algunas enfermedades mediante el bloqueo de la función de los ribosomas bacterianos». «Sin un ribosoma en funcionamiento, la bacteria no puede sobrevivir», explica el texto. «Es por ello que los ribosomas son un elemento tan importante para los nuevos antibióticos», añade. «Los tres laureados de este año han generado modelos de tres dimensiones que demuestran cómo los diferentes antibióticos envuelven a los ribosomas. Estos modelos son utilizados en la actualidad por los científicos a fin de desarrollar nuevos antibióticos, ya sea para salvar directamente vidas o para reducir el sufrimiento humano», concluye el comunicado.