KOROR | EFE
Las cristalinas aguas territoriales de Palau, una diminuta nación insular del Pacífico Sur, se convertirán pronto en coto reservado a los tiburones, tan temidos antes por su voracidad como ahora amenazados por la pesca abusiva. El presidente del país, Johnson Toribiong, anunció el viernes ante la Asamblea General de Naciones Unidas la creación de un santuario para escualos, donde estará terminantemente prohibida la pesca comercial de cualquier especie de estos animales. La iniciativa es pionera en el mundo y tiene el objetivo de preservar y poco a poco aumentar las en estos momentos escasas poblaciones de tiburón leopardo, martillo, toro o zorro, entre otros.