LONDRES | EFE
Debido a la crisis económica, tanto el Gobierno como la oposición consideran inevitables fuertes recortes presupuestarios, que obligarán a todos a apretarse el cinturón, todos menos a la Reina Isabel y su familia, según revela el diario The Guardian. El Parlamento no podrá recortar los 7.9 millones de libras (8.7 millones de euros al cambio actual) que el Estado entrega a los royals para sus gastos, indica el periódico. Ello se debe a un acuerdo sobre adecuación de esa partida a la inflación prevista al que llegó el palacio de Buckingham como el Ministerio de Hacienda en 1972, cuando se elaboraron las leyes que siguen rigiendo en materia de finanzas reales. Los funcionarios de palacio dijeron este verano que aspiraban a un incremento de esa asignación presupuestaria para sufragar «el incremento de los costos».