MADRID | OTR PRESS
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, anunció ayer durante la sesión del control al Gobierno que se reunirá «en los próximos días» con todos los grupos parlamentarios para comenzar un «diálogo explícito» que lleve a un pacto de Estado por la Educación. Además, agregó que, si como resultado de esas conversaciones se detecta la necesidad de realizar modificaciones normativas y legales, éstas se llevarán a cabo. Y para no perder tiempo, tras la sesión, mantuvo un encuentro con los diputados del Grupo Socialista en el Congreso para explicarles las líneas generales del pacto de Estado y valorar otros aspectos.
Con este anuncio respondía Ángel Gabilondo al portavoz del PP en el área de Educación, Juan Antonio Gómez Trinidad. Y es que el popular había acusado al ministro de haber anunciado hace casi medio año su voluntad de llegar a un pacto de Estado y todavía no haber hecho nada para conseguirlo.
Pero en este caso, el titular de Educación fue más allá. Así, señaló que «si de este trabajo de evaluación» con los partidos y con la comunidad educativa «se derivan modificaciones normativas, se propondrán y se harán». «No tenemos temor a hacer modificaciones normativas, pero como resultado de ese diálogo», insistió antes de apuntar que España necesita «más que nunca estabilidad normativa».
En la vanguardia
Durante su comparecencia en esta sesión de control en el Congreso, el ministro también se mostró de acuerdo con el PP en que «es el tiempo de proceder» a alcanzar el pacto. Para ello, pidió «corresponsabilidad» y que los dos grandes partidos dejen de «culparse, inculparse y exculparse». «Tenemos que trabajar en clave de país y no en clave partidista», enfatizó al respecto. Así, en este sentido, Gabilondo pidió a los populares que no pongan como condición previa para alcanzar el pacto que haya cambios legislativos o que comparezca el presidente del Gobierno en un Pleno monográfico en el Congreso para hablar de la educación.
Y en relación con el último informe de la OCDE sobre la educación en España, el titular de Educación aseguró que el texto sitúa a España «en la vanguardia educativa junto a países nórdicos». No obstante, también reconoció que también pone de relieve su «talón de Aquiles», que es el fracaso y el abandono escolar. «Tienen razón quienes subrayan este aspecto, no tienen razón quienes sólo subrayan este aspecto», señaló.