BARCELONA | EFE
Un jurado popular declaró ayer culpable a Katrien H., la mujer acusada de haber matado y abandonado a su bebé recién nacido, en Santa Susanna (Barcelona), en julio de 2006, aunque aseguró que considera que se trata de una muerte por imprudencia y que «no ha sido probado que fuera intencionado». En su veredicto, leído ayer en la Audiencia de Barcelona, el jurado declaró, por ocho votos a favor y uno en contra, que la acusada es culpable, pero que no ha podido ser probado que Katrien H., de nacionalidad belga, tuviera la «finalidad» de acabar con la vida de su hijo.
Los hechos ocurrieron la mañana del 24 de julio de 2006, cuando Katrien H. decidió parir sola en la bañera de la habitación del Aparthotel Marítim de Santa Susanna en el que se hospedaba con su marido y sus tres hijos menores de edad, sin ayuda de nadie y ocultando a su marido tanto el embarazo como el parto. La acusada aseguró, en el primer día del juicio el pasado 16 de septiembre, que el bebé nació muerto y que fruto de un «ataque de pánico» decidió no avisar a nadie e introducir el cuerpo del bebé fallecido en una bolsa que dejó en el baño de la habitación y que fue recogida posteriormente por unas empleadas de la limpieza, que descubrieron lo sucedido. El jurado popular consideró que Katrien se encontraba en estado de pánico.