SAN SEBASTIÁN | EFE
Una mujer de origen cubano que pretendía suicidarse tumbándose al paso del tren en Ordizia (Guipúzcoa) ha sido condenada a cuatro meses de cárcel por resistirse a los agentes de la Ertzaintza que intentaban levantarla de la vía para que no fuera arrollada. Según la sentencia del caso, esta condena es fruto de un acuerdo alcanzado por la Fiscalía y la defensa de la procesada, que se conformó con una pena de cuatro meses de prisión por un delito de resistencia a la autoridad con la atenuante muy cualificada de embriaguez.
Fuentes jurídicas han explicado que esta sentencia condenatoria es resultado del Principio de Legalidad que rige nuestro ordenamiento jurídico y que, una vez denunciado, obliga a perseguir el delito hasta sus últimas consecuencias. Además, el hecho de que la acusada se haya conformado con la condena implica un reconocimiento de los hechos y la pena que lleva aparejada el delito.