LONDRES | EFE
La excesiva exposición al sol es uno de los factores desencadenantes del cáncer de piel, pero los efectos de los rayos solares pueden resultar beneficiosos en algunos tipos de cáncer, incluido aquél. Eso es lo que se desprende de unos estudios publicados en el Journal of the National Cancer Institute de Estados Unidos y el British Journal of Cancer. Un equipo de la Universidad de Leeds (Inglaterra) que participó en uno de los dos estudios llegó a la conclusión, aparentemente paradójica, de que un nivel elevado de vitamina D - como la que se obtiene mediante la exposición al sol- puede proteger del melanoma maligno. Los individuos con los niveles más bajos de vitamina D en la sangre en el momento de serles diagnosticados un cáncer de ese tipo tenían un 30 por ciento más de probabilidades de recurrencia de la enfermedad después del tratamiento.