PALMA | I. MOURE
Sucede entre finales de 2001 y principios de 2002, cuando abandona la dirección del Insalud. De Santos asegura que ahí comienzan sus flirteos con la droga. Una época en que ha sufrido también la pérdida de un familiar cercano a causa de la heroína. En ese momento, él no reconoce la adicción. La atribuye primero al cambio laboral y, después, a problemas domésticos. Su relación de amistad con Alfredo Gómez, dueño de Casa Alfredo (club de alterne en la barriada del Terreno), comienza en aquel entonces. Éste aseguró en el juicio que conocía a De Santos antes de que entrara en el Ayuntamiento. «Teníamos una fuerte amistad. Él era un cliente habitual», declaró esta semana Alfredo. Para De Santos, temeroso de perjudicar su imagen pública, este tipo de locales le proporciona privacidad para consumir. El sistema: él paga a una persona que se hace cargo de comprar la cocaína y llevársela al interior del local. «A mí me daba intimidad», manifestó en el juicio el ex regidor, quien reconoció que el pasado verano tuvo «una recaída».
Las visitas a estos lugares, ya como concejal de Urbanismo y presidente de la Empresa Municipal de Obras y Proyectos Urbanos (EMOP), son frecuentes. Entre 2006 y 2007, según el escrito de conclusiones definitivas presentado por el fiscal, utiliza la visa municipal para hacer en Casa Alfredo 81 pagos por un valor total de 28.468,79 euros. En un día, el 26 de mayo de 2006, llega a gastar 1.355 euros. «Los enfermos pierden la capacidad de control. Muestran una desinhibición eufórica», aseguraron en el juicio los peritos. De Santos hace también 37 pagos que suman 20.349 euros a Lavandería Miele, negocio propiedad de Alfredo Gómez. Estos tiques correspondían al dinero devuelto por el político por los préstamos que había pedido antes. La defensa de De Santos reconocía esta semana que este dinero prestado era para comprar droga.
Su vida cotidiana y laboral se resiente en esos días, de acuerdo al relato que hizo el propio acusado. «Llegaba tarde al trabajo. Tenía palpitaciones. Sufría agorafobia...», recordó el lunes pasado ante el juez.