MADRID | OTR PRESS
El 2008 fue un buen año para la estabilidad matrimonial. Según datos hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado se produjeron un total de 118.939 disoluciones matrimoniales, lo que representa un 13,5% menos que en 2007. Una de cada dos de estas uniones rotas (54%) tenían hijos menores de edad. Y en el 86% de estos casos, la custodia de los pequeños fue otorgada a la madre. La tendencia al alza de los divorcios en el global de las disoluciones matrimoniales se consolidó durante el año pasado. Y es que, pese a una caída del 12,5%, en 2008 se produjeron 110.036 divorcios, representando el 92,5% del total de las rupturas. Mientras, las separaciones ocuparon el 7,4% del total (8.761) y las nulidades ascendieron a 142 (0,1%).