El Ayuntamiento de Barcelona rechazó ayer modificar la ordenanza cívica municipal para prohibir taxativamente la prostitución en la vía pública y decidió mantener el redactado actual, que la impide únicamente en algunos supuestos. En respuesta a una iniciativa del grupo popular en la Comisión de Presidencia, Territorio y Función Pública para endurecer la ley, la concejal de Seguridad, Assumpta Escarp, afirmó que las leyes no deben dirigirse directamente contra las mujeres que se prostituyen en la calle, dado que el 90% de ellas están extorsionadas por redes mafiosas y requieren protección, más que sanciones. En ese sentido, indicó que el 34% de las multas impuestas en Barcelona por cuestiones relacionadas con la prostitución se imponen a los clientes.