EFE
Los investigadores del Instituto de Vacunas y Enfermedades Infecciosas y el Centro Fred Hutchinson de Investigaciones Oncológicas sugieren en un informe divulgado hoy por la revista Science que los primeros en ser inoculados deben ser los niños y adolescentes y que la campaña tendría cubrir a un 70 por ciento de la población.
Además de los menores de entre seis meses y 18 años de edad, la prioridad en la vacunación debe estar dirigida a grupos de alto riesgo como personal de servicios médicos, así como pacientes de enfermedades crónicas y sistemas inmunológicos comprometidos.
Según el último informe actualizado del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la gripe AH1N1 ha causado la muerte de 593 personas en Estados Unidos sobre un total de 9.079 casos hospitalizados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra el número de casos confirmados en todo el mundo en 209.438, con un total de 2.185 muertes.
Sin embargo, los casos en Estados Unidos, incluyendo las muertes, han ocurrido en pleno verano boreal y las autoridades de salud temen que el brote epidémico adquiera mayor fuerza en otoño e invierno con el consiguiente descenso de la temperatura.
A ello se añade el regreso a las escuelas de los niños, lo cual aumentaría las posibilidades de transmisión del virus.
Según observaciones epidemiológicas consignadas en el estudio, los niños son los que experimentan la mayor parte de los ataques del virus tanto en Estados Unidos como en otras partes del mundo.
De acuerdo con una investigación realizada en una escuela privada de Nueva York en abril, un alumno infecta a una media de 2,4 compañeros.
Las autoridades de salud de EEUU iniciaron hace dos meses las pruebas de una vacuna contra el virus H1N1, pero han advertido que la inoculación no estará lista antes de otoño que comienza el 21 de septiembre.
No obstante, el director del Centro de Control de Enfermedades (CDC), Richard Besser, confía en que el brote actual podrá frenarse con las medidas de prevención y tratamiento que se han puesto en marcha.
Pero también las autoridades han advertido de que antes de desaparecer, el virus se expandirá por todo el país, y dejará un "amplio espectro de casos, desde los más suaves hasta los más severos".
Según Ira Logini, uno de los autores del informe, existe una combinación de factores que determinarán la rapidez con que se pueda controlar la pandemia de AH1N1 y neutralizarla al punto de que no sea más grave que una gripe estacional.
Entre esos factores indicó la vacunación efectiva de la población junto con el comienzo de la inoculación al menos un mes antes de que se llegue al punto más alto de propagación.
"En este caso, la vacunación de los niños debería comenzar lo más pronto posible y no después de mediados de septiembre para que sea efectiva", añadió.
Según los científicos, aunque el aislamiento social de los infectados por el virus y el consumo de medicamentos antivirales pueden ser parcialmente efectivos en los esfuerzos por frenar la propagación de la gripe, la vacunación sigue siendo el mejor método de control.