RUBÉN DARÍO GARCÍA LEÓN/EFE
Desde 2004 reside en Tenerife con su marido y en el tiempo que lleva en España esta brasileña con abuela sevillana que en febrero tendrá su primer hijo nunca se ha sentido rechazada por ser extranjera y ahora se gana la vida dando clases de pilates.
- Pregunta.- ¿Por qué te desplazaste a España?
- Respuesta.- Vine a España en 2002 para estudiar flamenco. En Brasil se puede aprender, pero no como en Granada, y también quería aprender a tocar las castañuelas y mejorar el idioma, que siempre me interesó.
- P.- ¿De dónde te viene el interés por el idioma español?
- R.- Mi abuela paterna nació en Sevilla. De muy pequeña se fue para Brasil y ella me contaba historias de Sevilla, por lo que siempre me interesó.
- P.- ¿Cuándo llegaste a España?
- R.- Llegué a Granada en 2002 para estudiar y con la intención de regresar a Brasil al cabo de un año. Pero decidí quedarme y tuve que hacerlo como ilegal, pero nunca me faltó el trabajo y tuve que hacer de camarera y de niñera, entre otras labores. En esos momentos comprendí que no importa dónde estés sino cómo estés. Y me encanta Granada y el baile flamenco.
- P.- ¿Por qué decidiste quedarte en España?
- R.- Conocí al que ahora es mi marido; esa fue la razón más fuerte para quedarme. A pesar de estar en situación ilegal y tener que someterme a trabajos que no me gustaban, pero también conocí a muchas personas lindas, que me ayudaron bastante. Pero sobre todo conocer a mi marido.
- P.- ¿Cuándo conociste a tu marido?
- R.- Cuando llevaba meses en situación ilegal conocí a mi marido y en tres meses comprendí que estaba enamorada. Y en 2004 por motivos de su trabajo nos trasladamos a Tenerife.
- P.- ¿Te has sentido discriminada durante tu estancia en España?
- R.- En ningún momento. Creo que a veces sentirse discriminada es un prejuicio que siente uno, y eso no puede pasar. En ningún momento me he sentido excluida como emigrante, y pienso que eso también se conquista. Cuando vine a España estaba en el momento exacto en el lugar exacto.
- P.- Ahora das clases de pilates ¿Por qué?
- R.- Amo el pilates y en Tenerife tuve la oportunidad de retomar lo que más me gusta, que es la actividad física.
Conocí el pilates en Brasil después de sufrir un accidente y tener problemas en una rodilla. Me sirvió para recuperar la rodilla y cuando llegué a Tenerife comencé dando clases de pilates en mi casa, en un momento en el que no era tan conocido, y debido al aumento de la demanda tuve que ampliar el negocio.
- P.- ¿Has pensado en regresar a Brasil?
- R.- Por ahora no, porque cuando estás bien ¿para qué cambiar?