MADRID | EFE
La aplicación de la ordenación académica prevista en Ley Orgánica de Educación (LOE), de 2006, concluye este curso con la implantación de las nuevas enseñanzas de quinto y sexto de Primaria y segundo de Bachillerato, por lo que queda extinguida la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), de 1990.
También será la primera vez, en junio de 2010, que los bachilleres se examinen de selectividad según la reforma ya aprobada por el Gobierno.
Desde septiembre, los alumnos que hayan tenido tres o cuatro suspensos en primero de Bachillerato podrán optar por cursar sólo las asignaturas pendientes en Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Galicia y País Vasco.
En otras comunidades, la tendencia consiste en que los alumnos con más de dos suspensos repitan el curso completo.
Atendidos por más de 665.000 maestros y profesores, más de 7,5 millones de alumnos de las enseñanzas no universitarias de régimen general se aprestan a comenzar el curso, el 60 por ciento de ellos en la educación obligatoria (Primaria y ESO).
En infantil serán en torno a 1,8 millones, 600.000 en Bachillerato y cerca de 500.000 en FP.
Previsiblemente, volverá a crecer el número de estudiantes de todos los niveles y también el de alumnos inmigrantes, que serán cerca de 800.000, en torno al 10 por ciento de todos los matriculados.
Unos 850.000 de quinto y sexto de Primaria "estrenan" las novedades de la LOE, como la asignatura Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, que se imparte por vez primera en esta etapa después de haberse generalizado en la Secundaria.
Cerca de 300.000 jóvenes estudiarán segundo de Bachillerato, nivel que se ha reestructurado en cuatro modalidades: dos de Artes (Artes Plásticas, Imagen y Diseño y Artes Escénicas, Música y Danza), Ciencias y Tecnología y Humanidades y Ciencias Sociales.