BRUSELAS | EFE
Los enfermos crónicos, las mujeres embarazadas y el personal sanitario son los grupos de población que deberán ser vacunados de forma prioritaria contra la gripe A, según una recomendación adoptada ayer por el Comité de Seguridad Sanitaria de la UE.
El Comité, compuesto por expertos médicos de los Veintisiete, aconseja la vacunación de los citados colectivos tras tener en cuenta las actuales pruebas científicas y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Centro de Prevención y Control de Enfermedades de la UE (ECDC), informó la Comisión Europea en un comunicado.
La recomendación busca un «enfoque compartido» de las campañas de vacunación que se pondrán en marcha el próximo otoño en los diferentes estados miembros.
Los Veintisiete han identificado como grupo prioritario a «todas las personas con más de 6 meses de edad que padezcan enfermedades crónicas (como enfermedades respiratorias, cardiovasculares o con algún tipo de inmunodeficiencia), comenzando por aquellos que tengan síntomas más graves».
Los otros dos grupos prioritarios son las mujeres embarazadas y los trabajadores del sector sanitario.
Una vez se haya procedido a la vacunación de estos colectivos, las autoridades sanitarias nacionales podrán continuar aplicando las vacunas al resto de la población «hasta alcanzar los objetivos fijados por cada país», según consta en el documento acordado por los Veintisiete.
El Comité recalcó que el desarrollo de una estrategia de vacunación «es responsabilidad y mandato» de cada Estado miembro.
Alerta de EEUU
Por su parte, la Casa Blanca alertó ayer de que la gripe A podría expandirse en el país hasta contagiar a la mitad de la población, provocando la hospitalización de 18.000 personas y un número de víctimas de mortales que alcanzaría las 90.000, más del doble de fallecidos del porcentaje habitual en temporada de gripe.
Según informaciones del diario The Washington Post, se estima que entre 60 y 120 millones de personas podrían contagiarse del virus de la gripe A (H1N1), según alertó el Consejo Asesor para la Ciencia y la Tecnología de Estados Unidos en un informe remitido a la Casa Blanca en respuesta a la primera pandemia de nueva gripe en los últimos 41 años en el país.