MADRID/VALENCIA | EFE
Las personas fallecidas «están excluidas» de la Ley de Protección de Datos, por lo que la revelación de ciertas informaciones en relación con el primer donante de cara en España no infringiría esta normativa.
Así lo indicaron fuentes de la Agencia de Protección de Datos consultadas, ante las críticas suscitadas por la difusión de aspectos relativos al donante y al receptor del trasplante de cara culminado ayer en el Hospital La Fe de Valencia.
El coordinador nacional de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, expresó ayer su «preocupación» por el hecho de que se hayan filtrado algunos datos del donante de cara.
«Hay que tener en cuenta que la privacidad es un elemento fundamental en todos los trasplantes, pero más en los de cara», señaló el coordinador nacional de la ONT, dependiente del Ministerio de Sanidad y Política Social.
También Pedro Cavadas, el jefe del equipo que realizó la operación, calificó de «intolerable» el hecho de que hayan sido filtrados a la prensa algunos «detalles sensibles» tanto del paciente como del donante.
Sin embargo, las fuentes de la Agencia de Protección de Datos consideraron que difundir determinados detalles del fallecido no representa una «vulneración» de la ley que vela por la confidencialidad de aspectos privados de los ciudadanos que, en ámbitos como el sanitarios, son especialmente delicados.
En el caso del receptor, es él quien puede decidir si desea permanecer oculto o desvelar su identidad, como ha ocurrido en casos precedentes de este tipo de trasplantes, donde el afectado incluso ha ofrecido una rueda de prensa.
La información oficial aportada por el Ministerio de Sanidad y la propia Consejería de Valencia facilitaba el sexo, las edades de los implicados y la causa de fallecimiento -un accidente de tráfico- del donante, del que ha trascendido su nacionalidad, la calle donde residía así como sus aficiones, entre otros detalles identificativos.
La praxis en la Agencia de Protección de Datos pone de manifiesto que en casos similares donde se han revelado informaciones de personas fallecidas ha prevalecido la libertad de información.
Por su parte, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) insiste en que la revelación de datos que permitan por sí solos identificar a los donantes está expresamente prohibida por la ley.
El cirujano Pedro Cavadas ofrecerá hoy, acompañado por el conseller de Sanidad, Manuel Cervera, la primera rueda de prensa tras el trasplante de cara iniciado el pasado martes a un hombre de 43 años, sobre cuyo estado se ha mantenido hoy un mutismo generalizado a la espera de su evolución.
La Generalitat anunció ayer esa convocatoria después de que hasta el momento solo se haya producido una declaración oficial sobre el estado del paciente a cargo de Cervera, a través de una declaración grabada y colgada en la web de la Conselleria de Presidencia, donde el miércoles aseguraba que evolucionaba «favorablemente».
El mutismo en torno al estado del primer paciente trasplantado de cara de España y octavo del mundo, ingresado en el hospital La Fe de Valencia, se iba a prolongar al menos durante los próximos diez días, según ha insistido hoy el cirujano que ha dirigido este complejo proceso quirúrgico, Pedro Cavadas.
A la salida de la clínica Virgen del Consuelo, donde trabaja habitualmente, Cavadas se limitó a reafirmar lo avanzado a última hora del miércoles en declaraciones a la prensa sobre la posible información que se facilitará del paciente de 43 años que ha recibido tejidos faciales de un hombre de 35 que había fallecido en accidente de tráfico.