BARCELONA | EUROPA PRESS
La Conselleria de Justicia de la Generalitat de Catalauña ofrecerá a partir del próximo mes de septiembre a los presos condenados por agresiones sexuales a punto de salir de prisión y con riesgo de reincidir la posibilidad de someterse a un tratamiento farmacológico voluntario que les inhibirá el deseo sexual.
En declaraciones a Radio Barcelona-Cadena Ser, la titular de Justicia catalana, Montserrat Tura, aseguró que el tratamiento, pionero en España, «se tiene que tomar voluntariamente» porque si no «se tomarán la primera dosis, pero la segunda, cuando ya estén en la calle, ya no se la tomarán».
Tura explicó durante su comparecencia que aquellos violadores que se sometan al tratamiento –una inyección hormonal que reduce la producción de testosterona– «tienen que entender que les puede ayudar a resolver el problema, no volver a cometer delitos, no volver a prisión y, sobre todo, que no haya más víctimas de su actitud».
La Conselleria ha creado una herramienta para evaluar el riesgo y decidir quién se somete al tratamiento –que no garantiza al 100 por cien que los violadores no vuelvan a agredir–, que será complementario a la terapia psicológica. Según un estudio del departamento, sólo un 5,5 por ciento de los violadores vuelven a cometer agresiones cuando salen de la cárcel.
Fuentes de la Conselleria de Justicia aseguraron a los medios de comunicación que en septiembre se tendrá listo el protocolo para poder ofrecerlo a los internos.
La denominada castración química voluntaria es una de las propuestas formulada por la comisión de expertos como medida para reducir la reincidencia de los ex reclusos condenados por agresiones sexuales que presenten un alto riesgo de cometer el mismo delito de nuevo.