LAS PALMAS| OTR PRESS
El juez del juzgado de Instrucción número 1 de Las Palmas de Gran Canaria decretó ayer libertad para el agente de la Guardia Civil detenido por la muerte, el pasado martes, de su novia de un disparo en la cabeza en su vivienda. En su declaración, el hombre se declaró inocente y relató que fue ella quien quería dejar la relación y tras decírselo se pegó un tiro en el pasillo. Ahora, la Policía Nacional investiga lo acontecido para esclarecer si se trata de un posible homicidio o suicidio. Así lo informó el Tribunal Superior de Justicia de Canarias en un comunicado, en el que detalla que no ha impuesto al varón «ninguna medida restrictiva o cautelar».