MADRID | E. P.
El Cuerpo Nacional de Policía presentó ayer su nueva equipación, en la modalidad primavera-verano, que destaca por eliminar elementos que podían resultar peligrosos en las actuaciones de los agentes, como la placa con puntas que iba adherida a la camisa. El conjunto final, todo azul marino, destaca por el estilo 'casual', de pantalón 'cargo' (de inspiración militar y bolsillos laterales), la sustitución de la camisa por un polo con falsos botones, unas cómodas botas en lugar de zapatos y gorra beisbolera que hace reservar la de plato sólo para el uniforme de gala. La uniformidad policial culmina así un viaje que nació con el color marrón en democracia, giró al azul y blanco en 1987 e irrumpirá de azul marino en la segunda década del siglo XXI. Confortabilidad, seguridad y prevención de riesgos laborales son los patrones seguidos para reformar la equipación.