MADRID | EFE
Stieg Larsson estaba convencido de que su trilogía, ´Millennium´, sería un éxito editorial, de que las novelas eran «especiales» y de que le harían recaudar el dinero suficiente para asegurarse «unos buenos fondos para su jubilación», según destacaron ayer sus editoras suecas. «Stieg tenía su corazón en el periodismo, era un principiante en novela, pero creía en lo que había escrito», señaló Elin Sennero, una de las editoras, quien relató que Larsson esperó a tener sus tres volúmenes escritos para presentarlas en la editorial Norstedts, algo que sucedió pocos meses antes de fallecer repentinamente de un infarto, en noviembre de 2004. En la presentación en la embajada de Suecia de ´La reina en el palacio de las corrientes de aire´, Sennero definió a Larsson como un hombre «tranquilo» y «silencioso».