PAMPLONA | EFE
La Policía Foral encontró ayer en un campo de cereal en Sesma restos de un cadáver que podría ser el de la vecina de Estella María Puy Pérez, desaparecida desde el 11 de octubre del pasado año, después de que su ex compañero sentimental haya confesado ser el autor material de su muerte.
El ex compañero sentimental, J.M.M.D., de 50 años, se encontraba en dependencias de la Policía Foral desde el sábado, acusado de amenazas, lesiones y alteración del orden público en el establecimiento de un familiar de Lodosa, señaladron en rueda de prensa el consejero de Interior del Gobierno de Navarra, Javier Caballero, y el jefe de la Policía Foral, Alfonso Fernández.
Estaba previsto que ayer pasara a disposición judicial pero finalmente confesó ser el autor material de la muerte de la estellesa a un agente que desde el comienzo de la investigación se había ganado su confianza y al que incluso llamaba al móvil «como si de un amigo se tratara», indicó Fernández.
Se trata, explicó, de un agente de la Policía Foral sin una preparación psicológica especial pero de carácter «extrovertido», que supo ganarse la confianza del sospechoso.
Según narró J.M.M.D. a este policía y ratificado después en presencia de su abogado, el 11 de octubre consiguió que su ex pareja acudiera con él hasta un campo del término de «Traslasviñas», situado a cien metros de la carretera que une Sesma con Lodosa, donde le clavó un cuchillo en el cuello.
Entonces, abandonó el cuerpo y fue hasta su casa en Ayegui para recoger una azada y un hacha, tras lo cual descuartizó el cuerpo y lo enterró en el campo, en hoyos profundos para evitar que los restos salieran a la superficie cuando se arara la tierra.
Agentes del área de Investigación Criminal de la Policía Foral y de la comisaría de Estella han iniciado a las 8 horas las labores de búsqueda, que han dado sus frutos al descubrir, pasadas las 12, restos pertenecientes a una persona, en presencia de la autoridad judicial.