EFE
Así lo ha manifestado hoy Jenny Chang, oncóloga del Baylor College of Medicine de Houston (EEUU), que ha participado en la segunda revisión anual del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), una patología de la que se diagnostican en España 21.309 casos nuevos cada año.
"Estamos en un momento excitante" en la investigación, ha manifestado Chang, quien ha resaltado que a través de una pequeña biopsia de un tumor se pueden estudiar 3.000 genes.
Diferentes mutaciones genéticas pueden dar lugar a diversas respuestas a tratamientos, ha señalado Chang, que centra sus investigaciones en la identificación de los factores celulares que pueden predecir la reacción a los fármacos.
La oncóloga se ha mostrado optimista sobre el futuro de la lucha contra el cáncer mediante los tratamientos individualizados y se ha mostrado convencida de que será testigo en vida del aumento de curaciones.
Respecto a la investigación sobre células madre, ha explicado que la formación oncológica clásica está basada en que cualquier célula tumoral puede dar lugar a más células cancerosas, mientras sus estudios apuntan a que sólo una minoría de esas células tiene dicha capacidad.
La experta ha identificado estas células madre y las ha trasplantado a ratones y en estos momentos investiga qué fármacos son capaces de destruirlas, así como su carga genética para profundizar en su manipulación.
Durante la jornada, Matthew Winter, del Cancer Research de Reino Unido, ha explicado sus investigaciones sobre el efecto antitumoral de un medicamento que se utiliza para prevenir la pérdida de masa ósea que producen los tratamientos para el cáncer de mama, el ácido zoledrónico.
Los resultados del estudio Azure, realizado entre 3.360 mujeres, ponen de manifiesto la capacidad de este tipo de fármacos para interrumpir el curso de la enfermedad modificando el proceso de metástasis y el riesgo de recaída, ha señalado el experto.
Por su parte, el coordinador del comité Organizador de la reunión, José Enrique Alés, ha señalado que en 2011 o 2012 se conocerán los primeros resultados del estudio Excel, para el que ya se han reclutado el 80 por cien de las mujeres que participan.
El objetivo del estudio, del que forman parte más de 4.500 personas, 500 de ellas españolas, es comprobar si el exemestano previene la aparición del cáncer de mama en mujeres que tienen un riesgo elevado de padecerlo.
Preguntado por los efectos secundarios de esta forma de quimioprevención, Alés ha señalado que también los tienen los medicamentos contra la hipertensión, pero su ingesta está asumida por la población.