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PALMA | OTR PRESS
Los datos de participación aún no se pueden confirmar. Mientras que la asociación propulsora de la concentración, Círculo Balear, habla de entre 25.000 y 30.000 participantes, la Policía Nacional, por su parte, lo ha cifrado entre 12.000 o 13.000. Sea como fuere, hasta 26 entidades políticas, económicas y sociales se han reunido por un objetivo común: reivindicar la libertad lingüística y luchar contra las «imposiciones» del catalán en algunos ámbitos, sobre todo en la enseñanza.
Al frente de la manifestación se encontraba el presidente de la entidad convocante, Jorge Campos, el alcalde de Calvià, Carlos Delgado, y el presidente del PP de la comarca alavesa de Ayala, Santiago Abascal. Además, también quisieron participar otros dirigentes 'populares', como el alcalde de Marratxí, José Ramón Bauzá, el portavoz del PP, Carlos Simarro y el presidente de este partido en Mallorca, Joan Rotger. Por su parte, la presidenta, Rosa Estarás, no acudió, debido a que realizó dos actos electorales en Eivissa.
Desde otros grupos políticos también quisieron arropar a los ciudadanos en sus reivindicaciones. Es el caso de la presidenta de Unión, Progreso y Desarrollo (UPYD), Rosa Díez, y el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, quien estuvo acompañado por el candidato de esta formación al Parlamento europeo, Miguel Durán.
En los carteles que pudieron apreciarse durante la marcha, pudo leerse lemas como 'Castellano y catalán con los mismos derechos'; 'Aquí castellano y mallorquín'; 'Que no te impongan el catalán'; 'Por la libre elección de lengua' y 'Lucha y defiende tus derechos'.
Antes de comenzar la manifestación, Campos quiso aclarar que ésta «no va en contra del catalán». Por el contrario, señaló que el objetivo principal de la marcha es defender la «libertad de poder elegir entre las dos lenguas mayoritarias, acabando así con la imposición del catalán en la enseñanza, en la sanidad y en la administración». «Los ciudadanos queremos que se garanticen los derechos de los hablantes de ambas lenguas», recalcó.
Asimismo, y tras finalizar la concentración, el presidente de Círculo Balear aseguró que ésta había sido un «éxito sin precedentes», y amenazó con volver «a salir a la calle» si «el Govern» hace oídos sordos a las protestas y no cambia.
«Gran provocación»
Como toda manifestación, ésta también tuvo sus momentos de tensión. En este caso concreto, éste se produjo cuando siete jóvenes disfrazados de monjas, curas y agentes de la Guardia Civil, desplegaron una pancarta en la que se leía ´Català sí sí sí sí, Feixismo no no no no´. Esto provocó la ira de los manifestantes, que desembocó en una confrontación en la que se escucharon gritos de 'fascistas', 'indecentes' y 'caraduras'.
Muchos manifestantes llegaron a calificar este hecho de «gran provocación». Afortunadamente, los agentes de la Policía Local y Nacional no tuvieron que actuar, pues la confrontación no pasó a mayores y no se produjo ningún incidente, más allá del intercambio de insultos entre algunos manifestantes y los jóvenes, que replegaron la pancarta, segundos después de que pasara la cola de la manifestación.
Tras quitarle «hierro al asunto», Campos señaló que «lo que no puede ser es que hoy sea imposible escolarizar a un niño en la lengua oficial del Estado, y, además, no puede continuar como un requisito excluyente que las personas que quieran acceder a la administración deban obtener un certificado de catalán».