WASHINGTON | EFE
Practican la agricultura, tienen ganado y ejércitos, y capturan esclavos, pero no son un pueblo humano sino hormigas, cuyas costumbres similares a las nuestras son motivo de estudio en la mayor colección de especímenes del continente. Está en el tercer piso del Museo de Historia Natural de Washington, en una sala bañada de luz florescente blanca donde se percibe un ligero olor a formol. Allí arriba, tan lejos de la tierra, se conserva el mayor registro biológico de hormigas del continente americano, con más de un millón de especímenes ensartados en un bosque de alfileres. Pertenecen a 5.000 especies diferentes, desde las «culonas» cortadoras de hojas, un manjar en Colombia, hasta las cazadoras de insectos. Con 12.000 especies conocidas hasta ahora y otras 8.000 sospechadas pero aún no descubiertas, la hormiga es uno de los insectos de más éxito en el planeta.