PEKÍN | EFE
La crisis le está viniendo de perlas a los amantes del arte contemporáneo chino, cuyos precios desorbitados de hace sólo un año se han devaluado hasta convertir a la feria de Arte Asequible de Pekín en la más concurrida de Asia. A la feria, cuyo nombre en inglés es Affordable Art Beijing (AAB), acudirá este fin de semana la mayor afluencia de público de su historia, entre 10.000 y 15.000 visitantes, deseosos de hacerse con alguna de las obras de los 250 artistas que exponen este año, a menos de dos mil dólares (1.400 euros) la pieza. «Al abrir esta mañana las puertas se produjo un caos de gente», señaló al referirse a la inauguración de la feria Nils, un residente sueco que acababa de adquirir un pequeño óleo apaisado con los rostros de cuatro marineros.