PEKÍN | EFE
Linfen, ciudad china que ostenta el dudoso honor de ser la más contaminada del mundo, lleva medio año sin alcalde ni jefe del Partido Comunista, puestos que en los últimos años han acabado con la carrera política de quienes los ocuparon. Según fuentes del Ayuntamiento, el poder local actualmente está en manos del teniente de alcalde Luo Qingyu, pero el repetido rechazo de muchos candidatos a suceder a los máximos líderes de la ciudad empieza a causar preocupación: no en vano, en los últimos tres años la localidad ha tenido cuatro alcaldes. Entretanto, en la sede del Partido Comunista de China en la ciudad, el otro brazo de poder local, nadie contesta al teléfono. La prensa bromea: «Si has soñado estar a cargo de una ciudad, ahora es tu oportunidad».