TARRAGONA | OTR PRESS
Obligaban a mujeres a prostituirse en clubes de alterne de Tarragona y dedicaban buena parte de lo que obtenían a buscar en toda Europa a las que lograban escapar de su red. Llegaban a amenazar a sus familias en sus países de origen. La policía detuvo a 12 miembros de este grupo albanés y a tres dueños de prostíbulos y los puso a disposición judicial. Una de las mujeres, de 21 años, fue forzada a prostituirse durante dos años cuando aún era menor de edad.
La organización estaba afincada en El Vendrell y Calafell (Tarragona) y formaba parte de una macroestructura criminal internacional. La ´operación Troia´ se inició hace meses y culminó con la detención el 10 y 11 de marzo de 15 personas. Los prostíbulos se encontraban en Bellvei, Cunit y Segur de Calafell, en la provincia de Tarragona. La organización mantenía un control estricto sobre las mujeres, que también ejercían la prostitución en carreteras.
La red estaba relacionada con otras organizaciones criminales en Brasil, donde compraban a parte de las mujeres, que eran obligadas a prostituirse en Cataluña y Valencia, y después vendidas a otros grupos de proxenetas de varias capitales europeas.