EIVISSA | P. R.
El director de la oficina del puerto de Sant Antoni, Gabriel Sánchez, aseguró ayer que todas las barcas del transporte turístico no serán desplazadas de su lugar habitual, sino que la medida solamente afectará a doce o catorce embarcaciones que atracan habitualmente en la parte más cercana del muelle de pescadores. Según él, son las golondrinas más grandes y que permanecen inactivas la mayor parte del año, dado que sólo trabajan unos tres meses y «realizan un solo viaje al día». Esas barcas ocupan aproximadamente la mitad del muelle de pasajeros.
Sánchez considera «injusto» que por esas pocas barcas «inactivas» se impida instalar en ese lugar los pantalanes que permitan el atraque de unos 200 barcos de recreo, «que son también de gente del pueblo de Sant Antoni», precisó el responsable de Ports.
Sánchez incidió en que las barcas más pequeñas, las que efectúan el tráfico de bahía y atracan en el extremo opuesto del muelle (en la parte de la playa), podrán seguir operando en el mismo lugar de siempre y no serán desplazadas a un pantalán de segunda línea. Las grandes, que realizan excursiones, podrán cargar y descargar en el mismo muelle, pero no podrán quedar atracadas allí, sino que deberán hacerlo en el dique se separa el muelle de la playa, donde actualmente amarran barcas de recreo.
Informados desde hace un año
El director del puerto añadió que los empresarios afectados habían sido informados desde hace un año de que esas barcas no podían seguir atracadas en primera línea del puerto, dado que suponen «una pantalla que impide ver el mar». Según Sánchez, Ports dio ese mensaje en una reunión que se celebró en el Ayuntamiento y obedece a una preocupación del alcalde, Josep Sala, que hace años que reclama que la primera línea sea despejada.
Con los nuevos pantalanes que se instalarán en ese punto para las barcas de recreo, «desaparecerá una pantalla de dos metros, con lo que quedará dársena de agua a la vista», apunta. «Los responsables municipales quieren que les quitemos los pantalanes de dentro de la bahía, lo quieren aunque digan lo contrario», precisó.