EIVISSA | J. M. P.
«Para apartar la muerte toda la primavera ha cantado la lluvia sobre los bosques de la isla y sobre el negro corazón de las grutas». Así comienza `En la muerte de un poeta´, uno de los poemas que Antonio Colinas ha incluido en `Desiertos de la luz´, su nueva producción literaria, y que el escritor ha dedicado al también poeta Marià Villangómez. `Desiertos de la luz´ acaba de publicarse en la colección Nuevos Textos Sagrados de la editorial Tusquets. Para Colinas, que un verano más descansa en su casa ibicenca, en la que vivió durante veintiún años, este libro es una colección de «nuevos diálogos con el más allá de las palabras y con algunas queridas resonancias ibicencas».
`Estos campos´
Eivissa está presente además en el poema `Estos campos...´, en el que Antonio Colinas escribe: «Estos campos, que fueron engañoso laberinto sin salida de aquella vida mía de entonces, los recorro ahora sabiendo que, por fin, ya no hay salida, que yo soy la salida, que no hay otra salida que el instante interior». `Desiertos de la luz´ está dividido en dos partes: `Cuaderno de la vida´ -»en la que prevalecen el mundo real y la anécdota»- y `Cuaderno de la luz´, en el que «todo se desnuda en busca de la esencia y la universalidad de la vivencia humana», según los editores, que califican de «libro plenamente órfico», esta nueva entrega lírica del escritor de La Bañeza.
El `Cuaderno de la vida´ está compuesto por los poemas `Para olvidar el odio´, `En Ávila, unas pocas palabras´, `Tres estampas de Oriente´, `El laberinto abierto´, `En Bruselas, buscando una llama´, `En el anochecer morado´ y `Tormentas de Glenn Gould´, entre otros. En la segunda parte, el poeta ha incluido `La cripta´, `Junto al muro´, `La ofrenda silenciosa´, `Quédate aquí, no partas esta noche´, `La lámpara de barro´, `En el mar Muerto´ y se cierra el libro con el poema que lo titula.
La mayor austeridad y despojamiento caracterizan esta nueva entrega de la lírica de Antonio Colinas. «Los versos se desprenden de adornos, se quiebran y desgarran hasta tornarse imágenes fragmentarias, puros fogonazos de conocimiento», según comentan los editores.
Colinas nació en La Bañeza (León) en 1946 y es autor de doce libros de poemas, aunque ha hecho incursiones en otros géneros como el cuento `Días de Petavonium´, las novelas `Un año en el Sur´ y `Larga carta a Francesca´ y ensayos como `Hacia el infinito naufragio´ y `Rafael Alberti en Ibiza (ocho semanas de 1936)´. Está en posesión del Premio de la Crítica 1975, el Premio Nacional de Traducción que concede el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano, el Premio Nacional de Literatura y el Premio de las Letras de Castilla y León, entre otros.